Acerca de mi

Acerca de mi

 

Ilustracion de Mila Marquis

“IMPREGNA LO QUE DICES Y HACES CON EMOCIONES POSITIVAS Y ALGO EN TI CAMBIARÁ Y TÚ, LOS QUE TE RODEAN Y EL UNIVERSO, LO PERCIBIRÁN”.

 

Nací dentro de esa generación de la que los que rondan mi edad nos sentimos orgullosos. Fruto de la precariedad de unos años infelices en los que nuestros mayores sufrieron los efectos de esa guerra que dejó marcadas de un modo u otro sus vidas.  Llegamos a este mundo en medio de aquella ebullición, resultado de avistar una luz en el horizonte que motivó sus vidas y les hizo enterrar el rencor y el odio que de alguna manera les rompía el corazón.  Nosotros, los de nuestra generación,  formamos parte de ese futuro esperanzador en medio de esa efervescencia de aquellos “prodigiosos” años que ahora recordamos con  nostalgia. Lloramos con la muerte de “Chanquete, en Verano Azul” y nos reímos a carcajadas con las “empanadillas de Encarna”, mientras el turrón del Almendro “volvía a casa por Navidad”.

Mi infancia, mi barrio, mi mundo rodeado del confort que me proporcionó mi familia protegiéndome de todos los sinsabores que algún día ellos tuvieron que sufrir.  Y yo, que con una pizca de conciencia entablaba conversaciones todas las noches con un ser superior que situé allá arriba en el cielo y al que le pedía pusiera fin a los despropósitos, desatinos y atrocidades que percibía a mi alrededor, en mi escuela, en mi barrio, en el mundo entero. Creyendo en  que ese mi Dios, hermoso y todopoderoso, con su halo de benevolencia y magnanimidad,  y al que imaginaba entre las nubes, pondría fin al sufrimiento en el mundo, y que finalmente el demonio, causante de todo mal, capitularía ante su presencia y se encerraría en el infierno para no salir nunca más.

Tardé muchos años en saber que ese demonio al que le pedía rendición no está en el infierno sino dentro de todos nosotros y se llama ego y que adopta múltiples formas, siendo él la causa de todos los desatinos y errores que suceden dentro y fuera de nosotros.

En el camino interior de  autoconocimiento, crecimiento y trascendencia que en la actualidad recorro, y que ha sido la semilla que ha hecho nacer  este sencillo y conmovedor libro cumpliendo mi sueño, encontré una  luz que alumbró mi esperanza de que SÍ,  que es posible mantener a raya a nuestros demonios interiores cambiando nuestra actitud y siendo ejemplo de ello. Es entonces cuando descubres, sientes que estás dentro del Universo y el Universo está dentro de ti y te das cuenta de toda la belleza que te rodea y de las señales que recibes, y que siempre han estado allí solo que ahora tú, has despertado… y de nuevo, tras un largo paréntesis, volví a entablar conversación con ese Ser superior, aunque de otra manera.  Comprendiendo que no estaba en el cielo, donde yo lo situé hace muchos años, sino dentro de mi corazón.  Ahí donde conviven el bien y el mal, la luz y la oscuridad, nuestro ángel y nuestro demonio, tan cerca de nosotros, que somos nosotros mismos, formando parte del Universo

 

En la actualidad, desde mi grupo de crecimiento personal Armonía en Mi Vida, avanzo hacia una existencia mejor que me aporta más entendimiento y comprensión hacia lo que, desde mi inquietud en encontrar respuestas que mejoren mi tránsito en la vida, siempre he buscado, proporcionándome las alas y los fundamentos necesarios para escribir este libro e integrarlo en mi vida cada día un poco más “saliendo de la cárcel del ego”.

Compagino mi área laboral en un departamento de recursos humanos donde tengo la oportunidad cada día de relacionarme con muchas personas que forman parte de mi aprendizaje de alguna manera, con mi área familiar de la que me siento muy orgullosa.

Y en mi espacio con mi portátil en las manos siento que mi ser, ese que convive con la oscuridad pero que no es la oscuridad, ese ser luminoso despega, trasciende, siente, disfruta, expresa, vuela  y se funde con el universo y con todo lo que le rodea en un abrazo. Y en esa comunión él guía mi mano y transcribe estas palabras…